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Conferencia sobre el Año Internacional de los Desiertos y la Desertificación en Argel Alrededor de 2.000 millones de personas viven en zonas amenazadas por la desertificación. Para abordar esta creciente preocupación, unos 200 especialistas de 25 países se reunieron en Argel los días 17 a 19 de diciembre de 2006 a fin de asistir a una conferencia de la Universidad de las Naciones Unidas con el objeto de considerar los tipos de cambio que deberían introducir las instancias normativas para hacer frente a las causas y consecuencias de la desertificación. La conferencia, organizada por el Gobierno de Argelia marcó la conclusión del Año Internacional de los Desiertos y la Desertificación (AIDD). “La desertificación es una grave amenaza y los beneficios de la lucha contra la desertificación en lo referente a la reducción de la pobreza y a la seguridad para el medio ambiente mundial son enormes”, afirmó el profesor Hans van Ginkel, subsecretario general de las Naciones Unidas y rector de la Universidad de dicho organismo. En la conferencia se resumieron las conclusiones del AIDD pertinentes a la política y se discutieron los desafíos en materia de política que dieron origen a recomendaciones prácticas. Los resultados de esa conferencia se publicarán en junio de 2007 en una obra elaborada para ayudar a las instancias normativas. El FMAM contribuyó a la conferencia con exposiciones sobre los siguientes temas:
Monique Barbut, funcionaria ejecutiva principal del FMAM, participó en el debate de clausura de la reunión del panel de alto nivel, donde destacó algunas de las cuestiones de política analizadas durante la conferencia. En la reunión de Argel se discutieron las lecciones compartidas y los resultados prometedores. Una lección compartida consiste en que el cambio de política y la ejecución integrada de la SLM no exigen necesariamente un alto grado de inversión. Además, la inversión en ordenación de recursos naturales y en tierras secas ofrece una tasa de rentabilidad positiva. El costo de la falta de acción es muy alto. En la reunión se discutieron varias preocupaciones de naturaleza económica. La degradación de la tierra amenaza la estabilidad social y económica. Se necesitará una respuesta enérgica en materia de política de gestión sostenible de la tierra para aliviar la gravedad del problema. Si los gobiernos de los países afectados asumen más control para combatir la desertificación con la formulación de políticas de gestión sostenible de la tierra incorporadas a las políticas de desarrollo, el efecto favorable será mayor. De conformidad con estos planteamientos económicos, en la reunión se llegó a la conclusión de que los pastores nómades son importantes guardianes de las tierras secas y de que su actividad constituye un sector económico viable. Además de los beneficios económicos, el pastoreo proporciona servicios vitales a los ecosistemas. Al concluir, en la reunión se recalcó la importancia de los métodos participativos de formulación y ejecución de políticas y de vigilancia de sus efectos. También se hicieron varias recomendaciones sobre vigilancia y evaluación, y se señalaron algunas iniciativas importantes en marcha, tales como la evaluación de la degradación de tierras en zonas secas (LADA), de alcance mundial, y el establecimiento de un sistema mundial de indicadores para la gestión sostenible de la tierra. La reunión sobre el AIDD celebrada en Argel terminó con la ceremonia de la firma de un documento que se presentará ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para declarar el próximo decenio como el Decenio de los Desiertos y la Desertificación. El documento fue firmado conjuntamente por los 22 ministros de Medio Ambiente de la Liga de Estados Árabes, que celebraron su respectiva reunión el 19 de diciembre de 2006 en Argel, por las entidades organizadoras de la reunión sobre el AIDD en Argel y por las Secretarías del Convenio sobre la Diversidad Biológica y de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación. .
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