Noviembre 2006


En este número

 

 


Panorama general del Foro del Año internacional de los desiertos y la desertificación: Llamamiento en favor de una intervención decisiva para combatir la degradación de la tierra

 

El Foro del FMAM sobre “Gestión sostenible de la tierra y el agua”, celebrado antes de la tercera Asamblea del FMAM, consistió en tres simposios y una mesa redonda de alto nivel con más de 250 participantes, entre ellos seis ministros africanos y varios jefes de organismos.

 

“El Foro contribuyó decisivamente a centrar la atención en cuestiones relacionadas con la degradación de la tierra”, declaró Walter Lusigi, especialista ambiental superior de la Secretaría del FMAM. “Fue nuestra contribución a la campaña del Año internacional de los desiertos y la desertificación de 2006, de las Naciones Unidas”.

 

Los participantes en el Foro aprobaron de común acuerdo la siguiente declaración, que se presentó a la tercera Asamblea del FMAM:

 

 

1. Las crecientes presiones a que se ve sometida la tierra como consecuencia del crecimiento económico mundial, la expansión de las ciudades y la población rural están provocando cambios sin precedentes en el aprovechamiento de la tierra. Estos cambios generan con frecuencia erosión de los suelos, escasez y salinidad del agua, agotamiento de los nutrientes, contaminación y pérdidas forestales, que representan una amenaza para los ecosistemas que sustentan nuestro hábitat, nuestra economía y nuestra sociedad. La degradación de la tierra no representa sólo una acumulación de dificultades locales; es una cuestión de alcance mundial, que contribuye al cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la pobreza rural y el desplazamiento de la población a las ciudades y a otros países.

 

La fuerte degradación de la tierra y la pobreza extrema suman sus efectos en las tierras secas, donde los caprichos del clima se ven muchas veces agravados por una gestión insostenible de la tierra.

 

2. Es un hecho comprobado que la degradación de la tierra se puede invertir, pero las tecnologías eficaces no se han traducido todavía en políticas también eficaces, y los recursos aplicados no son ni siquiera del mismo orden de magnitud que la escala del problema.

 

3. El mandato del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) es proteger el sistema mundial que sustenta todas las formas de vida de nuestro planeta. La degradación de la tierra, incluida en este mandato, es una cuestión ambiental y, al mismo tiempo, una cuestión de desarrollo. La gestión sostenible de la tierra es imprescindible para combatir la degradación de los ecosistemas y para aumentar el bienestar humano.

 

4. El FMAM ha dado nuevo impulso a los esfuerzos por combatir la degradación de la tierra mediante sus numerosos proyectos de enlace y su Programa operacional 15 (PO 15) sobre la gestión sostenible de la tierra, mediante inversiones, actividades de fortalecimiento de la capacidad, proyectos y procesos generales como las asociaciones piloto de países y TerrAfrica. La gestión sostenible de la tierra se está incorporando en los programas nacionales de desarrollo y en los marcos de cooperación de los donantes gracias a la colaboración del FMAM con la CNULD y el Mecanismo Mundial; estas iniciativas están comenzando a producir resultados y deben continuarse y ampliarse.

 

5. Un aspecto fundamental de la PO 15 es la integración de la tierra, el agua, la biodiversidad y las cuestiones sociales. Ello permite buscar respuestas a problemas que afectan a la totalidad de los ecosistemas y las economías, mediante procedimientos coordinados de planificación del aprovechamiento de la tierra y la gestión de los recursos. La gestión integrada de la tierra y el agua es importante en todos los lugares pero resulta trascendental en las tierras secas, con el fin de conservar la biodiversidad, moderar las fluctuaciones y el cambio climático y aumentar la productividad.

 

6. La gestión integrada de la tierra implica una combinación de conocimientos científicos, locales y técnicos, innovación y medidas impulsadas por la comunidad. La nueva capacidad para la gestión y el intercambio de conocimientos desempeña un papel decisivo; el intercambio transparente de conocimientos y opiniones es un principio importante en el FMAM.

 

7. Se alienta al FMAM a que compruebe la aplicación del concepto de ordenación integrada de los recursos de tierras y aguas colaborando con los países para:

a. Definir los problemas y oportunidades en el contexto de los ecosistemas o las cuencas de drenaje;

b. Crear planteamientos basados en la comunidad para mejorar la gestión de los recursos naturales;

c. Identificar y emprender actividades que consigan beneficios de alcance mundial.

 

8. El FMAM, en cuanto agente coordinador, debería tomar la iniciativa para formular una política y un marco administrativo dentro del cual las distintas organizaciones sectoriales, nacionales y de distrito puedan contribuir a planteamientos integrados, como la gestión sostenible de la tierra.

 

9. Habida cuenta de la situación crítica y la tendencia de la degradación de la tierra, se insta al FMAM y a sus organismos asociados a que centren sus esfuerzos en actividades que den lugar a una reducción significativa de la degradación de la tierra y de sus daños en los servicios del ecosistema y en los pobres. Debería hacerse todo lo posible para aumentar los recursos destinados a tal fin, en el plano tanto nacional como internacional, y para aumentar su eficacia allí donde mayor sea la necesidad, en particular en África.

 

10. En el documento de antecedentes del Foro sobre movilización de recursos se recomienda, como mínimo, un aumento adicional del 10%-15% anual de recursos durante los diez próximos años por parte de los países y los organismos donantes.


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